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Restauración Montesa Cota 247 Ulf Karlson |
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Desde bien pequeño que siempre he sentido una gran afición por las motos, realmente por todo tipo de motos, pero recuerdo que con 16 años la Montesa Cota 247 era la moto de mis sueños. Han pasado unos cuantos años desde entonces y todavía seguía siendo para mi un referente en las motos de trial, así que me puse a buscar una que aunque tuviese algo de faena para ponerla a punto, no supusiera un gran desembolso de dinero. Encontré en Internet una que sin tener que invertir demasiado dinero inicialmente parecía bastante entera, asi que fui a por ella. |
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Aquí tenemos la foto tal y como aparecía en el anuncio. En un principio parecia bastante entera. Tras probarla y ver que funcionaba decidí su compra. |
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Lo primero que había que hacer, una buena limpieza con la maquina de presión de una gasolinera, no se los euros que me gasté hasta que saliese toda la roña que tenia por todos lados. |

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Comienza la fase de desmontaje y según voy avanzando en la retirada de piezas, mi estupor avanza exponencialmente.
La moto estaba realmente mal, el anterior dueño, mejor dicho los anteriores manazas, pues había pasado por unos cuantos, no la habían tratado como esta moto se merece. Esta claro que no sabían lo que tenían entre manos. |
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Paso a mostrar algunas de las penurias con las que me encontré, que en un principio me llevaron a la perdida de la ilusión con la que había comenzado el proyecto, pero que poco a poco fueron salvándose como veréis mas abajo. |
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Cuando se afronta una restauración, estos son elementos que siempre hay que cambiar, aunque en este caso no habia lugar a dudas. Guardabarros hechos polvo, amortiguadores no originales además de estar reventados, asiento ….. bueno esto no se puede llamar asiento. |
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El cubre cárter estaba en muy mal estado, con la chapa doblada y los tubos del chasis abollados en todo su recorrido. |
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El chasis, debajo de la pipa de dirección habia sido soldado tras una rotura y reforzado con unas pletinas. |
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Esto no lo había visto nunca, amortiguadores soldados a sus anclajes. Hay que ser muy bruto. |
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Este es el aspecto que tenía el basculante, a la altura del caballete. |
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La horquilla no estaba mejor que el resto de la moto. Las barras descubrí que estaban torcidas, además de muy picadas por el óxido, lo que se tradujo en grandes dificultades para sacarlas de las tijas. Hubo que localizar una botella en el mercado de segunda mano de Internet, para sustituir la que estaba rota a nivel del eje de la rueda. |

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En cuanto al deposito, pues pintado a brocha, parcheado por varios sitios y con perdidas de gasolina por fisuras. |

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A las ruedas había que cambiarle todos los radios que por cierto, hubo que cortarlos con cizalla pues el oxido impedía aflojar las cabecillas.
Los neumáticos por supuesto para tirar a la basura. |
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Para solucionar algunos de estos problemas, para los cuales yo no tenía medios ni conocimientos para salvarlos recurrí a amigos profesionales que hicieron un buen trabajo. El trabajo con el chasis y el deposito de gasolina lo dejé en manos de Pívot, un endurero de toda la vida que tiene un taller de chapa y pintura en San Juan de Moró. A Domingo, un conocido tornero de Castellón le llevé las barras de la horquilla para enderezarlas. Juanjo, de Classicoffroad (Mejorada del Campo) me surtió de piezas y recambios tanto para el chasis como para el motor. Y Joss, el médico de nuestras motos como le llamamos cariñosamente, me ayudó en muchas cosas. Pero con lo que mas nos tuvimos que dedicar él y yo, fue con el motor. Lo tuvimos que desmontar tres veces por problemas con el ajuste del cambio y del eje de arranque, una locura. |




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El resultado del trabajo de chapa y pintura es simplemente espectacular.
El chasis se chorreó con arena para posteriormente reparar los desperfectos y darle la correspondiente capa de aparejo, imprimación y pintura.
El deposito hubo que sanearlo por dentro y por fuera. Por dentro para rellenar las fisuras que provocaban perdida de gasolina, con un compuesto de resinas, y por fuera con un acabado impresionante.
El asiento proporcionado por Juanjo de Classicoffroad acaba de darle el toque final. |

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Fotos del proceso de reparación del motor no tengo, pues bastante ocupados estábamos Joss y yo como para ponerme a hacer fotos con las manos pringadas de grasa. De todos modos diré que el aspecto exterior es fruto de pintar el cilindro y culata con pintura anticalórica después de desengrasarlo y limpiarlo bien; y el bloque motor se limpió primero con un estropajo de cocina con pasta de pulir (en concreto una de marca Rinci de venta en droguerias), luego con un disco de fieltro y la misma pasta para darle el brillo. |
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Las ruedas fueron en primer lugar pulidas tanto aros como bujes y tambores de freno con el mismo proceso que el motor, posteriormente las radié y centré, tarea por cierto muy laboriosa que tuve que aprender a hacer pues no ya no se encuentran profesionales de los de antes que te hacían esto en un santiamén. Los amortiguadores se sustituyeron por unos nuevos Betor de gas. |
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La tornilleria en general de toda la moto la intenté mantener al máximo posible original. Para recuperar las piezas recurrí el sistema de inmersión en un baño de 1/2 de salfumant y 1/2 de agua para eliminar el oxido, luego un baño de aceite para evitar una rápida oxidación. Los tornillos que no se pudieron recuperar se sustituyeron por piezas nuevas. |
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Y este es el aspecto de la Cota 247 Ulf Karlson prácticamente terminada, a falta de algunos pequeños detalles. Me gusta esta moto. |
