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Fotos (índice) |
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Restauración Montesa Cota 348 |
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Este verano del 2007 me hubiera gustado pasarlo disfrutando de las rutas trialeras que conozco y otras nuevas que he descubierto en el alto Mijares, pero la mala suerte que tuve al lesionarme la rodilla lo han impedido. De todos modos he seguido ligado al trial acabando de restaurar mi Montesa Cota 348 de 1978. |
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Este es el aspecto que tenía antes del lavado de cara. Realmente no estaba tan mal, pero algunas averías internas y un arrebato temporal me llevaron en el verano de 2006 a desguazarla totalmente y empezar con la puesta a punto total. |

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Así estaban las ruedas. Radios oxidados y agarrotados, bujes en-negrecidos por el paso del tiempo, como se ve, un aspecto bastante roñoso. No pude desenroscar las cabecillas de los radios, así que con una cizalla me dispuse a cortarlos, no sin antes hacer unas fotos para posteriormente saber como iban los radios a la hora de montarlos. |

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Arriba vemos el estado del carter. A la derecha la punta del cigüeñal. Detecté un consumo excesivo del aceite de motor, como se puede apreciar en la foto el aceite se colaba por la junta central hacia el carter, quemándose posteriormente y engrasando en exceso. Y el cigüeñal tenía una rotura antigua que me daba miedo que en cualquier momento me dejase tirado. En el apartado del motor tuve la gran ayuda de Joss, que fue necesaria como técnico de motores. |
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El cigüeñal quedó así después de llevarlo al tornero para que me rellenase el hueco con soldadura especial, y tras tornear la pieza hubo que rehacer el chavetero. Un buen trabajo. |
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El bastidor, lo llevé a un chapista de San Juan de Moró un tal Pivot de apodo,por cierto, amigo de antiguas salidas endureras de nuestro sahariano Philippe. Lo pulió con chorro de arena, posteriormente le dió una capa de imprimación para después pintarlo en negro. Recomiendo a este hombre a quien quiera un trabajo similar. Lo primero, fué montar el pesado motor en el bastidor, para después colocar las suspensiones. Como he dicho, el trabajo de restauración fué total, de modo que las horquillas fueron desmontadas interiormente, limpiadas minuciosamente, pulidas las barras. Se cambiaron los retenes y se volvieron a montar. |
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Pasamos a montar las llantas. Previamente las había pulido, asi como los bujes y tambores de freno. Había que radiarlas, tras muchos tropiezos y alguna que otra estafa, conseguí los radios inoxidables apropiados. Como no encontré a nadie que me hiciese el trabajo de radiar y centrar, recopilé información de como hacerlo, y me puse manos a la obra. El trabajo de radiar no fue muy coplicado, pues tenía fotos de como estaban antes y las llantas tienen unos alojamientos para las cabecillas que son muy intuitivas para el montaje. El tema del centrado ya es otra historia, no es que sea difícil sino laborioso, desesperante diría yo, aunque al final conseguí un resultado aceptable para un novato como yo. Para centrarlas las monté sin neumáticos en su sitio y ale, a dar vueltas, medir, regular, mas vueltas.... |

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Este es el resultado de todo el faenón que supone desmontar, pulir, abrillantar, montar, centrar, etc. En dos palabras: im-presionante. |
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Esto va cogiendo forma. Los neumáticos, tras varios intentos con pinchazo incluido al montar con las palancas. Los guardabarros, el carburador y la instalación eléctrica. Pero la duda me acongoja, no hago mas que preguntarme si después de todo el trabajo funcionará correctamente. |
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Por fin terminada. No está nada mal para un aficionado como yo. La moto tiene 30 años, ahora espero que los próximos 30 años siga teniendo un aspecto similar para seguir estando enamorado de ella. |
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